En crudo, el Aceite de Oliva Virgen conserva todo el aroma y sabor de los zumos de fruta fresca, en ensaladas, salsas o aderezos en verduras. Asimismo, rociado en pan o tostadas o incluso sobre ahumados con aceitunas de mesa, carnes, bocadillos, embutidos, etc.
En rehogados y guisos – siempre a fuego lento y a baja temperatura – el aceite de oliva virgen mantiene todas sus propiedades, especialmente con legumbres y verduras.
En las frituras y asados, el aceite de oliva virgen es la más estable de las grasas vegetales y no produce reacciones tóxicas cuando se le somete a fritura, asado o cocción, en condiciones normales. Más bien todo lo contrario, mejora las cualidades gastronómicas de los alimentos. Al freír, forma una capa fina y consistente alrededor del producto, que impide que absorba más aceite y permite retener todos los jugos. El aceite de oliva fríe y no cuece, como lo hacen otros. A la hora de aliñar la ensalada se debe seguir este importante orden: primero la sal, después el vinagre o el zumo de limón y por último el aceite. El aceite cubre con una capa los ingredientes de la ensalada evitando que los demás elementos del aliño penetren en ellos, por eso el aceite es lo último que hay que echar.

Además de los incontables platos en los que el Aceite Extra Virgen de Oliva es ingrediente esencial, podemos crear con él las más simples, pero sublimes, composiciones. Éstas son nuestras sugerencias:

  • Aceite para mojar: se derrama un poco de Aceite Extra Virgen de Oliva en un plato o cuenco, se añade una pizca de sal y pimienta. Se moja pan de leña en el Aceite Extra Virgen de Oliva, acompañado por un racimo de uva fresca y… buen apetito. Es apropiado para acompañarlo, un vino tinto joven.
  • Pan untado: se cortan algunas rebanadas de pan de leña. Se rocían con Aceite Extra Virgen de Oliva abundante y una pizca de sal. Se puede tomar como merienda acompañado de una  nueces.
  • Pan y aceite: se disponen algunas rebanadas de pan de leña en una bandeja. Se rocía con unas gotas de vinagre aromatizado y Aceite Extra Virgen de Oliva, vertido siempre en gotas, para crear una auténtica “obra de arte”, y pimienta verde triturada. Ponemos queso de oveja encima de las rebanadas y lo acompañamos de un vino tinto joven.
  • Salsa de yogur: se añade un hilo de Aceite Extra Virgen de Oliva, cebolleta, sal y limón exprimido en un tarro con yogur natural. Se puede usar la salsa conseguida para aderezar cualquier manjar a discreción, desde hortalizas a carnes.
  • Con quesos: Se vierte un hilo de aceite sobre quesos frescos, tanto de vaca como de oveja, con añadidura de ajedrea; el resultado es realmente asombroso.

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