El
aceite de Oliva Virgen es un zumo de fruta natural que
conserva el paladar, perfume, vitaminas y todas las
propiedades del fruto del que procede, siendo además
el único aceite vegetal que puede consumirse directamente
virgen y crudo.
Su
valor calórico es de 9 calorías por gramo (la misma
proporción que cualquier otra grasa animal o vegetal).
Las
grasas son nutrientes indispensables para nuestro organismo.
Su función es sobretodo energética. Aportan la energía
que nos permite desarrollar actividades físicas e intelectuales
y, además, son una fuente de calor.
Además
de hacer las comidas más apetitosas, las grasas poseen
un indiscutible valor biológico ya que los tejidos necesitan
de los lípidos para desarrollar su actividad. Además,
como algunas vitaminas (A, D, E, K) sólo son solubles
en las grasas, forzosamente dependen de los lípidos
para ser absorbidas.
Hay
que guardarlo lejos de lugares con olor intenso, ya que absorbe
con mucha facilidad olores extraños.
Para
guardar el aceite en casa hay que evitar los recipientes de hierro. Los
mejores son los de vidrio, latón impermeabilizado o acero inoxidable. Están
contraindicados los que tengan latón oxidado o soldaduras de plomo o estaño,
tan habituales antiguamente.
Recuerde
que la fecha de consumo preferente del aceite de oliva es de un año, a
partir de la fecha de envasado. Nunca rellene aceites nuevos en recipientes
que contengan asientos de aceites viejos, sin limpiar antes el recipiente,
pues lo enranciaría.