| |
INTRODUCCIÓN
A LA VISITA
La almazara, de la artesanía rural a las modernas tecnologías
industriales: éste es el hilo conductor del MUSEO DEL ACEITE DE OLIVA. Se trata
de un viaje, único en su género, que quiere dar testimonio de un sistema
productivo que ha implicado durante más de un milenio a las poblaciones rurales
de la ribera mediterránea. También es la historia de un entorno falto de medios
y conocimientos científicos, que ha tenido durante siglos la necesidad de
extraer de un fruto tan precioso un alimento de suma importancia para su
subsistencia. El recorrido discurre por una realidad tecnológica -estática e
inmutable- hasta llegar, a principios del siglo XX, a la adquisición de las
oportunidades ofrecida por la naciente industria mecánica. En efecto, antes de
la llegada de las nuevas tecnologías, para extraer el aceite de las aceitunas,
el hombre siempre se ha valido de sus propios brazos o de la fuerza animal. Los
piezas expuestas, casi todas de madera, y ya muy raras, son expresión de una
tecnología elemental transmitida de artesano a artesano, modificada a veces por
la inventiva de un determinado individuo. Podremos observar: la antigua prensa a
palanca, sistema ya utilizado por los Egipcios, expresión de una técnica
aproximativa, preparada para explotar al máximo las leyes de la física; las
muelas de piedra movidas por animales; los trapiches torculados, fruto de
ulteriores puestas al día; y, finalmente, las herramientas del lagar.
Particularmente interesante es la reconstrucción de un lagar del siglo XIX,
todavía en uso, accionado por la clásica rueda que pone en movimiento la muela
de piedra por una serie de engranajes de madera. Una reseña, por lo tanto, de
las diversas épocas histórico-culturales, interesante sobre todo para darse
cuenta de las condiciones que han precedido y determinado un progreso y para
valorar -por ello- sus ventajas. |
|