SEPARADOR
CENTRÍFUGO DE LOS MOSTOS
Hace
su aparición en el lagar en los años veinte, después de diversas experiencias
suecas en el sector quesero. La separación del agua y del aceite, que se
conseguía empíricamente por afloración en la decantadora, en el separador mecánico
se realiza explotando la fuerza centrífuga. El aceite, más ligero, se
concentra en el centro del tambor mientras el agua, más pesada, se dispone en
las extremidades. Dos canalizaciones separadas dirigen los líquidos a sendos
depósitos. Esta máquina, además de acelerar los tiempos, permite conseguir
Aceites de mayor calidad, gracias a la separación inmediata del Aceite del agua
vegetal. Nacieron así -en los años sesenta- las primeras instalaciones de
ciclo continuo que, eliminando las operaciones manuales de las prensas, permitieron
conseguir la instantánea subdivisión de los tres elementos (aceite, agua y
pulpa) con notables reducciones de los costes y mejorías cualitativas del
producto conseguido.
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