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CULTURA
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El museo del Aceite de Oliva - 4º Parte
 

MOLINO DE TRACCIÓN HIDRÁULICA

  

Los lagares de tracción hidráulica estaban presentes en aquellas zonas aceiteras que contaban con cursos de agua. Esta oportunidad facilitaba notablemente las operaciones ya que excluía la presencia del animal dentro del lagar, eliminando los inconvenientes técnicos e higiénicos que comportaban. La amplitud de la rueda era proporcional al cauce de agua y, en muchos casos, con ruedas de gran diámetro también se consiguieron óptimos resultados en presencia de aportaciones hídricas de limitada consistencia. El diámetro de las transmisiones dentadas estaba relacionado con la velocidad que se quería imprimir a la muela de piedra. En este lagar se ejecutaba la doble presión. Después de la primera operación de triturado de las aceitunas en la muela de piedra, la pasta conseguida se disponía en adecuados recipientes y era sometida a una primera presión en una columna del trapiche. El material resultante era dispuesto de nuevo a presión en otra columna del trapiche. En las operaciones de molienda, el avellano era triturado junto con la pulpa para favorecer el drenaje de los líquidos subordinados a presión.

En las muelas se ejecutaba la primera elaboración de las aceitunas. El peso de las ruedas en movimiento permitía la rotura de la pulpa y los avellanos para conseguir así una pasta homogénea lista por la siguiente molturación. Reemplazada la fuerza animal por la energía eléctrica, es todavía abundantemente presente en diversos lugares del mundo.

 

  

 

 

BODEGA. LA SALA DE LAS ÁNFORAS

  

Se trataba del local para el depósito y la conservación del aceite. Colocado en las adyacencias del lagar, apenas extraído, se dejaba descansar el aceite para favorecer el depósito de las impurezas. Éstas eran sustraídas del fondo realizando diversos transvases durante el año. Los recipientes tenían, generalmente, el interior de terracota esmaltada con especiales barnices para cerrar las infiltraciones del líquido en el material poroso. Otros tipos de contenedores eran los más recientes recipientes de madera revestida interiormente de chapa estancada.

 

LA CALDERA

En el antiguo lagar se utilizaba abundante agua caliente. Dadas las escasas presiones que se podían obtener con los trapiches manuales, fue indispensable acompañar las distintas fases de la elaboración con consistentes añadiduras de agua hirviendo para facilitar la separación del aceite de los otros elementos.