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Preparación |
Trocear
el bacalao y ponerlo en remojo 24 horas, cambiándole el agua tres o
cuatro veces. En una olla pondremos agua una hoja de laurel, un par de
granos de pimienta, medio puerro y una gotita de Aceite de Oliva Virgen Extra
(No poner sal). Poner esta agua a fuego vivo hasta que rompa el hervor,
una vez lo haya hecho, apagar el fuego y poner los trozos de bacalao y dejar
el recipiente tapado durante unos 10 minutos.
Desliar
la harina junto con la levadura en 3 o 4 cucharadas de agua templada, se
puede usar la misma que utilizaste para cocer el pescado. Escurrir bien el
pescado y picarlo con el cuchillo o aplastarlo con un tenedor. Mezclar el
pescado con el ajo, la cebolleta, el cebollino y el perejil. Añadir los
huevos batidos y a esto la harina con la levadura. Dejarlo reposar unos 5
o 10 minutos. Si disponéis de un poco más de tiempo, una vez haya
fermentado, romper esa fermentación moviendo con el tenedor y dejadlo
fermentar de nuevo durante otros 5 o 10 minutos. De esta manera os quedarán
más esponjosos. Ahora formaremos bolas con la masa, si os ha quedado muy
liquido, tendréis que usar la cuchara para echar la masa en la freidora.
Pondremos Aceite de Oliva Virgen Extra en una freidora, sartén o similar.
Dejar que el Aceite de Oliva Virgen Extra se caliente pero no en exceso. Añadir
las bolas y dejar que se doren bien. Al sacarlas de la freidora hacedlo
sobre una servilleta de papel o rollo de papel de celulosa.
Agradecemos
a la amiga María de Tomás de Mondoñedo (Lugo) su desinteresada e
inestimable colaboración.
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