Los olivos de Van Gogh: cuando un árbol se convierte en pintura
Equipo de aceitedeoliva.com
16 febrero, 2026 · 7 min de lectura
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Recluido en el sanatorio de Saint-Rémy, Vincent encontró en los troncos retorcidos del olivar su único espejo. No pintaba árboles; pintaba su propia resistencia ante el colapso mental.
Una serie nacida del encierro
Entre junio de 1889 y mayo de 1890, Van Gogh realizó una de las series más intensas de su carrera: los olivos. No es un solo cuadro, sino un conjunto de al menos dieciocho obras que hoy se reparten entre algunos de los museos más importantes del mundo.
Durante su estancia voluntaria en el asilo de Saint-Paul-de-Mausole, el olivar que rodeaba la institución se convirtió en su estudio al aire libre, su refugio y su obsesión.
Hoy os mostramos las 4 obras más importantes de Van Gogh relacionada con los olivos.
Los 4 olivos de van gogh
“Mujeres recolectando aceitunas | Women picking olives ”(1889)
A finales de 1889, Van Gogh llegó a pintar tres versiones diferentes de este mismo cuadro.
Él mismo las distinguía con claridad: describió la primera como un estudio del natural «más colorido y solemne» (hoy en una colección privada) y la segunda como una versión de estudio con una «gama de colores muy discreta», que es la que se conserva en la Galería Nacional de Arte de Washington.
Sin embargo, la versión que estás viendo aquí es la del Museo Metropolitano de Nueva York (MET). Se trata de la obra más resuelta y estilizada de las tres.
Fue una creación muy especial para él, ya que estaba destinada a su hermana y a su madre. De hecho, Vincent les escribió con ilusión: «Espero que la pintura de las mujeres en los olivos sea de su agrado. Le envié un dibujo a Gauguin… y le pareció bien…».
“Olivos con cielo amarillo y sol | Olive Trees with Yellow Sky and Sun” (1889)
Este lienzo no es un paisaje tranquilo, es un autorretrato emocional de Van Gogh. Aquí las claves para entenderlo:
- El Sol y el Amarillo: Van Gogh abandona el azul tradicional por un amarillo “electrizante”. Para él, este color no era solo luz, sino una representación de la felicidad y el poder vivificante que necesitaba para combatir su depresión.
- Técnica de Empaste: Si pudieras tocar el cuadro, notarías relieve. Vincent usaba pinceladas gruesas y cargadas de pintura (empaste) para dar dimensión física a su angustia y pasión.
- El Olivo como Espejo: Los troncos retorcidos simbolizan su propia resiliencia. Veía en el olivo un árbol que, aunque sufra suelos pobres y vientos duros, nunca se rinde y siempre da fruto.
- Dualidad: El cuadro resume su estancia en el manicomio: un paisaje aparentemente sereno que, en realidad, vibra con la turbulencia de una mente que buscaba consuelo en la naturaleza.
“Olivos en un paisaje montañoso | Olive Trees in a Mountainous Landscape” (1889)
En esta obra ubicada en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Van Gogh pinta aquí con una paleta dominada por verdes plateados y azules, colores más cercanos a la realidad cromática del olivar provenzal. Sin embargo, la pincelada sigue siendo nerviosa, direccional, casi maníaca en su ritmo.
El cielo se mueve en espirales, el suelo fluye en ondas paralelas, y los árboles se mantienen firmes pero flexibles, como mástiles en una tormenta.
“BOSQUE DE OLIVOS | The Olive Orchard” (1889)
Esta pintura actualmente se encuentra en el Museo Nelson-Atkins y pertenece al periodo de mayor actividad de Van Gogh en Saint-Rémy. En cartas a su hermano Theo, escribía sobre lo difícil que era capturar los olivos: “Cambian constantemente con la luz”, decía. Esa dificultad lo atraía. El olivo no se dejaba dominar fácilmente, ni en el campo ni en el lienzo.
El olivo como espejo emocional
Van Gogh escribió en varias cartas que los olivos eran “difíciles de pintar” porque cambiaban constantemente con la luz. Esa dificultad lo atraía. El olivo no se dejaba dominar fácilmente, ni en el campo ni en el lienzo. No era un modelo pasivo; era un compañero de lucha.
En sus cuadros:
- No hay olivos perfectos
- No hay simetría
- No hay calma absoluta
- Hay vida, y la vida, como el olivar, es irregular
Para Van Gogh, el olivo representaba algo profundamente personal. En una carta a su hermano Theo, escribió que los olivos le recordaban “a Cristo en el jardín de Getsemaní”, una referencia al sufrimiento y la resistencia espiritual. 1
Pero más allá de lo religioso, el olivo era para él un símbolo de supervivencia: un árbol que crece en condiciones adversas, que se tuerce pero no se rompe, que da fruto incluso cuando parece imposible.
Sus olivares no son paisajes decorativos. Son retratos del esfuerzo, de la naturaleza trabajada y de la relación profunda entre el ser humano y la tierra. Son, también, autorretratos disfrazados de árboles..
¿Por que van gogh pintaba olivos?
El olivo no era una elección casual. En la Provenza del siglo XIX, el olivar era parte del paisaje económico y cultural. Era trabajo, tradición, sustento. Van Gogh, siempre interesado en la vida de los trabajadores rurales, veía en el olivar un símbolo de dignidad campesina.2
El olivo mediterráneo es un árbol antiguo, resistente, capaz de vivir siglos. Sus formas retorcidas son producto de años de adaptación al viento, la sequía, el suelo pedregoso. Para un hombre que sentía su propia mente como un territorio hostil, el olivo era un modelo de resistencia admirable.
Además, Van Gogh buscaba deliberadamente temas que no habían sido “agotados” por otros pintores. Mientras que los impresionistas pintaban campos de amapolas y jardines floridos, él eligió el olivo: un árbol que, en sus propias palabras, “no había sido pintado como debería”.
- Wikipedia contributors. (2026, 23 enero). Olive Trees (Van Gogh series). Wikipedia. https://en.wikipedia.org/wiki/Olive_Trees_(Van_Gogh_series) ↩︎
- Van Gogh’s olive Tree paintings. (2021, 7 febrero). Slices Of Blue Sky. https://slicesofbluesky.com/van-gogh-olive-tree-paintings/ ↩︎