Orujo y Alpechín: dos subproductos clave de la industria oleícola

La producción de aceite de oliva genera, además del preciado aceite, otros subproductos fundamentales: el orujo y el alpechín. Ambos son esenciales para la sostenibilidad de la industria oleícola y la economía circular, aunque su manejo adecuado es clave para minimizar el impacto ambiental.


El orujo es el residuo sólido que queda tras la extracción del aceite de oliva, compuesto por restos de pulpa, piel y hueso. Tiene un nivel de humedad que oscila entre el 25% y el 40% y un contenido graso del 3‐7%, según el proceso de extracción empleado.

Se obtiene después del proceso de decantación de la masa de las aceitunas trituradas en la almazara. Según el método de extracción (dos o tres fases), el orujo puede ser más o menos húmedo, llamándose alpeorujo u orujo, respectivamente.

  • Producción de aceite de oliva de orujo: aceite de menor calidad, útil para consumo o uso industrial.
  • Biomasa y energía: el orujo seco se utiliza como combustible.
  • Abono y compost: tras tratamiento, sirve como fertilizante.

El alpechín es el líquido residual generado durante la extracción del aceite durante el proceso de centrifugado.

Se separa del aceite húmedo mediante centrifugación, conteniendo agua, restos de pulpa, pequeñas cantidades de aceite y compuestos fenólicos como la oleuropeína y el ligustrósido.

  • Riego y abono: tras tratamiento, se reutiliza en agricultura.
  • Industria cosmética: se extrae la pequeñísima cantidad de aceite de oliva que queda en el alpechín para utlizarlo en la industria cosmética (geles de baño, jabones, cremas, etc.)
  • Producción de biogás: mediante digestión anaerobia genera energía renovable.
  • Tratamiento industrial: vertido controlado para evitar contaminación.

SubproductoTipoComposiciónObtenciónUsos principalesImpacto ambiental
OrujoSólidoPulpa, piel, huesoTras batido y decantación de la masa de aceitunaAceite de orujo, biomasa, abonoBajo si se reutiliza correctamente
AlpechínLíquidoAgua, restos de pulpa, aceite, compuestos fenólicosDurante la centrifugaciónRiego, cosmética, biogás, tratamiento industrialAlto si se desecha sin tratar

Tanto el orujo como el alpechín pueden generar contaminación si se gestionan mal, pero su correcta valorización permite:

  • Reducir contaminación de suelos y aguas
  • Generar energía renovable
  • Fomentar economía circular
  • Producir fertilizantes y materiales útiles para agricultura

Prácticas sostenibles incluyen secado de orujo, transformación en pellets de biomasa, depuración del alpechín y procesos que minimicen consumo de agua y energía.


El orujo y el alpechín no son residuos, sino oportunidades para la sostenibilidad y la economía circular de la industria oleícola. Su manejo responsable reduce impacto ambiental y maximiza el valor de cada aceituna.

En aceitedeoliva.com promovemos la valorización de todos los recursos del olivo y difundimos prácticas sostenibles que beneficien al medio ambiente y al sector oleícola.

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