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¿Es seguro comer aceitunas durante el embarazo?

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Equipo de aceitedeoliva.com

29 abril, 2026 · 3 min de lectura

Durante el embarazo es habitual que aparezcan antojos muy concretos, especialmente de alimentos con un toque salado. Entre ellos, las aceitunas (también llamadas olivas) suelen ser uno de los snacks más deseados por las futuras madres. Esto genera una duda recurrente en las consultas de nutrición: ¿es seguro consumirlas o suponen algún riesgo para el desarrollo del bebé?

Lo esencial
Sí: comer aceitunas en el embarazo es seguro con moderación (unas 7 al día, por el sodio). El riesgo real no es la toxoplasmosis ni la listeriosis si eliges aceitunas envasadas en bote o lata (están pasteurizadas), el peligro solo aparece con aceitunas frescas a granel mal conservadas.

La respuesta corta es sí. Las aceitunas pueden formar parte de la dieta de una embarazada siempre que se consuman con moderación. Sin embargo, existen matices importantes relacionados con el contenido en sodio, la seguridad microbiológica y el tipo de conservación que debemos entender para disfrutar de este manjar con total tranquilidad.

¿Es seguro comer aceitunas durante el embarazo?: Que dice la ciencia

Las aceitunas son generalmente seguras y se consideran una excelente adición a la dieta de la mujer gestante. Desde el punto de vista científico, la Fundación Española de Nutrición (FEN) avala su gran valor nutricional al ser una fuente fantástica de grasas saludables, antioxidantes y vitaminas que favorecen tanto a la madre como al bebé en desarrollo

Sin embargo, como ocurre con muchos alimentos en esta etapa, la moderación es el factor clave. El principal motivo para no abusar de ellas es su alto contenido en sodio, un mineral que proviene de la salmuera utilizada para su conservación, dado que una ración comercial de aceitunas puede contener entre 300 y 700 mg de sodio las recomendaciones dietéticas fijan el límite ideal en unas 7 aceitunas diarias (aproximadamente 25 gramos) para obtener sus beneficios sin riesgo de hipertensión

Consulte a su médico

Siempre es aconsejable consultar con un profesional de la salud o tu médico antes de realizar cambios importantes en la dieta, especialmente si tienes condiciones preexistentes.

Claves de seguridad alimentaria en el embarazo

Para reducir cualquier riesgo al mínimo, hemos sintetizado los cinco pilares fundamentales que debes vigilar antes de abrir un bote de aceitunas.

Seguridad de las
Aceitunas en el
Embarazo

Las aceitunas son un pilar fundamental de la dieta mediterránea. Para una mujer gestante, este fruto representa una fuente concentrada de energía y protección, aunque su consumo requiere conocer tanto sus virtudes biológicas como sus límites preventivos.

Beneficios del fruto del olivo

  1. 1

    Crecimiento fetal

    Son una fuente magnífica de vitamina E para proteger las células y favorecer el desarrollo óptimo del feto durante la gestación.

  2. 2

    Salud del corazón

    Su alto contenido en ácido oleico protege el sistema cardiovascular y ayuda a mantener niveles óptimos de colesterol en sangre.

  3. 3

    Mejora circulatoria

    Aportan vitamina K, fundamental para que la sangre conserve sus propiedades coagulantes de cara al momento del parto.

  4. 4

    Hierro y fibra

    El aporte de hierro previene estados de anemia, mientras que su fibra natural favorece un tránsito intestinal correcto y fluido.

Contraindicaciones de las aceitunas

El principal riesgo es el elevado contenido en sodio debido a la salmuera de conservación. Un exceso de sal puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo de preeclampsia gestacional.

Su alta concentración de fibra puede provocar hinchazón o diarrea si se consumen en demasía. Las aceitunas a granel presentan un riesgo real de listeriosis, por lo que deben evitarse siempre.

Algunas marcas comerciales añaden conservantes artificiales que no son recomendables durante el embarazo. La clave reside en limitar el consumo a unas pocas piezas diarias y elegir siempre envases industriales.

Aceitunas verdes vs negras en el embarazo

¿Existen diferencias a la hora de elegirlas? Sí, pero ambas son excelentes opciones. El color de la aceituna viene determinado por su momento de recolección: las verdes se cosechan temprano, mientras que las negras se recogen cuando han alcanzado su madurez plena en el olivo (Se ha producido el envero)

  • Aceitunas verdes: Poseen un menor índice de grasa (16,7%) y aportan menos calorías (167 kcal por cada 100 g), siendo una opción más ligera.
  • Aceitunas negras: Al pasar más tiempo madurando, tienen un mayor valor nutricional y conservan mayores beneficios. Tienen un mayor porcentaje de grasas saludables (cerca del 29,8%) y son más calóricas (299 kcal por cada 100 g).

La conexión con el aceite de oliva

Consumir aceitunas es, en esencia, consumir la base del oro líquido. El ácido oleico presente en ambos se asocia a una mejor calidad de la dieta general. Una alimentación basada en grasas saludables contribuye a crear un entorno nutricional adecuado para el desarrollo del feto. Siempre que el consumo sea equilibrado, el aceite de oliva y su fruto son aliados excepcionales en esta etapa de la vida.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

Por sí solas, las aceitunas no tienen un impacto negativo directo, pero el proceso de curado en salmuera eleva mucho sus niveles de sodio. Un consumo muy elevado de sal puede generar retención de líquidos e incrementar la presión arterial, por lo que las mujeres con hipertensión deben moderar su ingesta.
Sí, es muy recomendable. A muchas mujeres embarazadas les alivia tomar alimentos con un punto salado o avinagrado, como las aceitunas, los pepinillos o unas galletas saladas, ya que ayudan a estabilizar el estómago y reducir las náuseas.
Es un mito absoluto. Consumir la cantidad recomendada (unas 7 al día) aporta vitaminas y grasas saludables sin suponer un aumento de peso descontrolado. Tienen, además, un alto poder saciante gracias a la fibra.
Un “atracón” puntual aportará una cantidad enorme de sodio a tu cuerpo. Además, debido a la gran cantidad de fibra que poseen, podrías experimentar problemas digestivos pasajeros como estreñimiento o diarrea. La moderación siempre es el mejor camino.
No, puedes comerlas sin peligro: las aceitunas envasadas en botes de cristal o latas están pasteurizadas y son seguras. Solo deberías extremar precauciones si compras aceitunas frescas sin envasar, en cuyo caso debes lavarlas exhaustivamente para eliminar cualquier residuo de tierra o contaminación.
Las aceitunas rellenas de anchoa son seguras si la anchoa está en conserva o pasteurizada, como ocurre con las que se venden envasadas. Con la mortadela conviene ser más cauta: al ser un embutido que puede favorecer la listeria si no se conserva en frío de forma correcta, es preferible evitarla o consumirla muy fresca y bien refrigerada, igual que el resto de fiambres durante el embarazo.
Sí, una vez abierto el bote debes guardarlo siempre en el frigorífico, con las aceitunas cubiertas por su propio líquido de gobierno para que no se resequen ni contaminen. Conviene consumirlas en los días siguientes a la apertura, no dejarlas semanas abiertas.
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