Cafe con aceite de oliva: el oleato
Juan Carlos Cantero Solis
1 abril, 2026 · 7 min de lectura
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¿Alguna vez has imaginado empezar tu mañana con una mezcla de espresso y aceite de oliva virgen extra? Lo que para muchos suena como una combinación culinaria extraña, se ha convertido en una de las tendencias de bienestar y consumo más comentadas de los últimos años.
Desde las cafeterías de lujo en Milán hasta las estanterías de Starbucks y los videos virales de TikTok, el café con aceite de oliva ha pasado de ser una curiosidad a un fenómeno global.
Más allá de la moda, surge la pregunta crítica: ¿realmente aporta beneficios significativos para la salud o es simplemente otra estrategia de marketing bien ejecutada?
Qué es el café con aceite de oliva (oleato)
El café con aceite de oliva consiste, esencialmente, en añadir una pequeña cantidad (generalmente una cucharada o 15 ml) de aceite de oliva virgen extra de alta calidad al café preparado, ya sea solo, con leche o en forma de latte.
A diferencia de simplemente verter el aceite, la técnica ideal implica emulsionar la mezcla para crear una textura cremosa y aterciopelada que altera tanto el perfil de sabor como la sensación en boca.
BULLETPROOF coffee: el antecesor del oleato
El mundo del biohacking ya había popularizado el Bulletproof Coffee (o café a prueba de balas). Esta tendencia, nacida en Silicon Valley, consiste en mezclar café de alta calidad con mantequilla sin sal y aceite de coco o MCT. El objetivo era el mismo: proporcionar una fuente de energía constante, saciedad prolongada y claridad mental eliminando los picos de insulina.
Sin embargo, el café con aceite de oliva supone una evolución mediterránea y cardiosaludable de este concepto. Mientras que el Bulletproof original se basa en grasas saturadas, la versión con AOVE sustituye la pesadez de la mantequilla por el ácido oleico y los polifenoles
La tendencia de Starbucks y las redes sociales
El impulso masivo del “café con aceite” tuvo su punto de inflexión llegó en 2023, cuando Starbucks lanzó su línea “Oleato”, una apuesta personal de su entonces CEO, Howard Schultz. Tras un viaje por Sicilia, Schultz quedó fascinado por una costumbre ancestral: los lugareños tomaban una cucharada de aceite de oliva virgen extra cada mañana como elixir de longevidad.
La chispa saltó rápidamente a las redes sociales, donde la mezcla se viralizó bajo la promesa de una “energía inagotable” y una piel radiante. No es solo una moda estética; los datos confirman un interés real por la salud funcional.
Beneficios del café y del aceite (por separado) según la ciencia
Para entender si la mezcla funciona, primero debemos entender el valor de sus componentes. El café es mucho más que una bebida estimulante; es una fuente compleja de compuestos bioactivos.
Capacidad Antioxidante
Es una de las mayores fuentes de antioxidantes en la dieta occidental, destacando los ácidos clorogénicos, que ayudan a combatir el estrés oxidativo celular.
Función Cognitiva
La cafeína bloquea los receptores de adenosina en el cerebro, mejorando la memoria a corto plazo, el tiempo de reacción y el estado de ánimo.
Metabolismo y Rendimiento
Aumenta la tasa metabólica basal entre un 3% y un 11% y mejora el rendimiento físico al movilizar los ácidos grasos de los tejidos.
Protección a Largo Plazo
El consumo regular se asocia con un menor riesgo de enfermedades como el Parkinson y Alzheimer, y la diabetes tipo 2.
¿Tiene sentido mezclar café con aceite de oliva? Lo que podemos inferir
Cuando unimos estos dos ingredientes, ocurren procesos químicos y fisiológicos interesantes. Aunque no hay décadas de estudios específicos sobre la mezcla exacta, podemos inferir varios efectos basados en la ciencia de la nutrición.
Absorción Lenta de la Cafeína
La grasa ralentiza la digestión. Al mezclar cafeína con lípidos del aceite, su absorción es gradual, proporcionando una energía estable y evitando el pico brusco seguido de bajón.
Aumento de la Saciedad
Las grasas activan hormonas de la saciedad. Añadir aceite al café ayuda a sentirse lleno por más tiempo, ideal para reducir los snacks o para el ayuno intermitente.
Biodisponibilidad de Nutrientes
El aceite de oliva aporta vitamina E y K, que son liposolubles y se integran perfectamente en la bebida, potenciando la absorción de los antioxidantes del café.
Evolución del Bulletproof
Sustituye la pesadez de la mantequilla por grasas monoinsaturadas. Es una alternativa cardiosaludable con un perfil lipídico más equilibrado para el corazón.
Posibles riesgos y contraindicaciones del café con aceite de oliva
No todo es positivo. Existen consideraciones importantes antes de adoptar este hábito diariamente.
- Efecto laxante: Tanto el café como el aceite de oliva estimulan el sistema digestivo. El café aumenta la motilidad del colon y el aceite actúa como un lubricante natural. Para algunas personas, esta combinación puede resultar en un efecto laxante potente y no deseado, provocando urgencia para ir al baño o diarrea.
- Densidad calórica: Una cucharada de aceite de oliva tiene aproximadamente 120 calorías. Si añades esto a tu café sin ajustar el resto de tu ingesta diaria, podrías experimentar un aumento de peso no deseado. El café con aceite de oliva no “quema grasa” por sí solo; sigue cumpliendo las leyes de la termodinámica.
- Sabor y textura: No es para todos. Si no se emulsiona correctamente, el aceite flota en la superficie, creando una sensación grasienta que puede resultar desagradable o incluso provocar náuseas.
- Problemas de vesícula: Personas con cálculos biliares o problemas de vesícula deben tener precaución, ya que las comidas ricas en grasas pueden desencadenar cólicos biliares.
Cómo preparar café con aceite de oliva de forma razonable
Si decides probarlo, la técnica es fundamental para que la experiencia sea agradable y los beneficios se maximicen.
Cantidades, tipo de aceite y recomendaciones prácticas
Selecciona el AOVE adecuado
Utiliza siempre Virgen Extra. Los aceites refinados pierden sus polifenoles. Busca notas frutales o cítricas que complementen el café, evitando variedades excesivamente amargas.
La proporción ideal
Comienza con poco: una cucharadita (5 ml) es suficiente para empezar. Puedes aumentar hasta una cucharada sopera (15 ml) si tu estómago lo tolera bien tras los primeros días.
La clave: La emulsión
No remuevas con cuchara. Usa un espumador de mano o batidora durante 15-30 segundos. Esto rompe las moléculas de grasa creando esa textura cremosa de latte.
El momento perfecto
Es ideal por la mañana por su aporte energético. Evítalo por la tarde para no interferir con el sueño debido a la cafeína y para asegurar una digestión ligera antes de dormir.
cONCLUSION: LA OPINIÓN DEL EXPERTO
Como andaluz, verter nuestro ‘oro líquido’ en un espresso me pareció un sacrilegio inicial, pero la lógica nutricional es aplastante. No es un elixir mágico, pero sí una evolución inteligente del café para quienes buscan energía estable y saciedad sin recurrir a lácteos o azúcares procesados.
La clave no es echar el aceite, sino emulsionarlo. Si bates un buen Hojiblanca de cosecha temprana con el café, creas una textura de seda que protege el estómago y modula la cafeína. Eso sí, no es para todos: si tienes digestiones sensibles o un déficit calórico estricto, ve con cuidado.
Mi consejo es probar mañana con media cucharadita; podrías descubrir que es la forma más saludable y vibrante de empezar el día.