4 ideas de recetas tradicionales de Semana Santa con aceite de oliva que nunca fallan
Equipo de aceitedeoliva.com
27 marzo, 2026 · 4 min de lectura
¿Hablamos?
¿Quieres publicitarte en aceitedeoliva.com?
Conecta con un público apasionado por el aceite de oliva.
La Semana Santa no solo se vive en las calles, también se saborea en la cocina. Durante estos días, la tradición marca una forma particular de comer, donde el aceite de oliva se convierte en el gran protagonista.
Uno de los rasgos más característicos de esta época es la ausencia de carne en muchos platos, especialmente durante la Cuaresma y el Viernes Santo. Esta costumbre tiene origen religioso: la abstinencia de carne era una forma de penitencia y recogimiento. Como resultado, la cocina popular desarrolló un recetario rico, sabroso y sorprendentemente creativo basado en legumbres, pescado y, por supuesto, aceite de oliva.
Hoy, muchas de estas recetas siguen formando parte de nuestras mesas, no solo por tradición, sino por puro placer gastronómico.
Torrijas con aceite de oliva
El dulce más emblemático de la Semana Santa. Si pensamos en esta época del año, seguramente sea de lo primero que se nos viene a la mente.
Ingredientes
- Pan del día anterior (preferiblemente especial para torrijas)
- 1 litro de leche
- 1 rama de canela
- Piel de limón
- 2 huevos
- Azúcar
- Canela en polvo
- Aceite de oliva virgen extra
Elaboración paso a paso
- Calentar la leche con la canela y la piel de limón. Dejar templar.
- Cortar el pan en rebanadas gruesas.
- Empapar el pan en la leche hasta que quede bien blando.
- Pasar cada rebanada por huevo batido.
- Freír en abundante aceite de oliva caliente hasta que estén doradas.
- Escurrir sobre papel absorbente.
- Rebozar en azúcar y canela.
El aceite de oliva aporta una fritura más estable y un sabor que realza el conjunto sin resultar pesado.
Potaje de vigilia
El plato estrella de la Semana Santa. Sustituye la carne por bacalao, respetando la tradición de abstinencia, y combina ingredientes humildes con un resultado contundente.
Ingredientes
- 400 g de garbanzos (remojados previamente)
- 200 g de bacalao desalado
- Espinacas
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- Pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Elaboración paso a paso
- Cocer los garbanzos con la hoja de laurel hasta que estén tiernos.
- En una sartén, hacer un sofrito con aceite de oliva, ajo y cebolla picados.
- Añadir una cucharadita de pimentón y mezclar rápidamente.
- Incorporar el sofrito a los garbanzos.
- Añadir el bacalao troceado y las espinacas.
- Cocinar todo junto unos 10–15 minutos.
- Rectificar de sal y añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo antes de servir.
Aquí el aceite no solo cocina: estructura el sabor del plato desde el sofrito hasta el acabado final.
Bacalao frito
El bacalao es el sustituto perfecto de la carne en estas fechas. Conservado en salazón, fue históricamente accesible y fácil de almacenar, lo que lo convirtió en protagonista de la cocina de vigilia.
Ingredientes
- Lomos de bacalao desalado
- Harina
- Aceite de oliva virgen extra

Elaboración paso a paso
- Secar bien los lomos de bacalao con papel de cocina.
- Enharinar ligeramente.
- Calentar abundante aceite de oliva en una sartén.
- Freír el bacalao hasta que esté dorado por fuera y jugoso por dentro.
- Retirar y escurrir sobre papel absorbente.
El aceite de oliva permite una fritura limpia, crujiente y con menos absorción de grasa si se usa a la temperatura adecuada.
Patatas a lo pobre
Un ejemplo perfecto de cómo la cocina de abstinencia dio lugar a platos sencillos pero llenos de sabor. Sin carne, sin complicaciones, pero con el aceite de oliva como base fundamental.
Ingredientes
- 4 patatas
- 1 cebolla
- 1 pimiento verde
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Elaboración paso a paso
- Pelar y cortar las patatas en rodajas finas.
- Cortar la cebolla y el pimiento en tiras.
- Calentar abundante aceite de oliva a fuego medio-bajo.
- Añadir todos los ingredientes y cocinar lentamente, sin freír en exceso.
- Remover de vez en cuando hasta que las patatas estén tiernas.
- Escurrir ligeramente y salar al gusto.
La clave está en “confitar” más que freír: el aceite de oliva cocina suavemente y concentra los sabores.
Tradición, sabor y producto
Estas recetas nacen de la necesidad y la tradición, pero han perdurado por algo mucho más simple: funcionan. La ausencia de carne no empobrece la cocina, sino que la obliga a ser más creativa, dando protagonismo a ingredientes como el aceite de oliva, que aporta sabor, textura y carácter.
En Semana Santa, cada plato cuenta una historia. Y en todas ellas, el aceite de oliva sigue siendo el hilo conductor que une pasado y presente en nuestra gastronomía.
Atentamente,
El equipo de aceitedeoliva.com