Cosechar, Podar y Tratar: La Gran Carrera Contrarreloj en el Olivar tras el enésimo temporal

El arranque de 2026 ha sido un infierno para el agricultor andaluz. Borrascas como Leonardo, Marta y Kristin han azotado Andalucía con lluvia persistente, inundaciones y daños en cultivos, el olivar se ha acumulado de trabajo que ahora hay que hacer en tiempo récord.

Pero el sol ha vuelto, y con él, empieza la verdadera presión. Ahora mismo, en miles de fincas de Jaén, Córdoba y Sevilla, se solapan tres labores que normalmente irían escalonadas.

Ahora, con el campo más accesible, agricultores afrontan una carrera contrarreloj para recuperar la cosecha atrasada, planificar la poda y aplicar tratamientos fitosanitarios clave. Analizamos cómo organizar estas labores para proteger la rentabilidad de la campaña.

Cómo gestionamos este caos sin perder la cabeza (ni la rentabilidad)

Las lluvias continuas han llevado a muchos olivares a permanecer encharcados o inaccesibles durante días, con caminos rurales impracticables y maquinaria parada. Esto ha dejado una parte significativa de la cosecha sin recoger, acumulando presión sobre las semanas siguientes.

Ahora, con las condiciones más secas, la carrera es recuperar el tiempo perdido sin comprometer la calidad:

  • Organizar cuadrillas y maquinaria para reducir cuellos de botella
  • Optimizar las operaciones en la almazara para evitar problemas en la molturación

Un retraso excesivo en cosecha puede significar aceituna pasada o menor rendimiento graso, especialmente tras suelos saturados que ralentizan la maduración.

La poda del olivo es la labor que decide la producción del año que viene. Pero los temporales han paralizado las motosierras, y ahora el tiempo apremia. Con tanta humedad acumulada, el olivo es el caldo de cultivo perfecto para hongos.

Una poda bien hecha ahora es vital para:

  1. Mejorar la aireación y entrada de luz: El sol seca la humedad interna, frenando al hongo.
  2. Reducir focos de infección: Eliminando madera muerta o enferma.
  3. Facilitar el paso: Preparar el terreno para que la maquinaria de tratamiento entre sin dañar las ramas.
⚠️

El Consejo del Experto

“Olvídate de la poda ‘de manual’. Este año toca replantear la estrategia.”

No podes por calendario, sino según el daño. La lluvia y el viento han alterado la estructura del árbol. Tu prioridad absoluta debe ser eliminar ramas rotas y buscar la aireación máxima para evitar hongos.

Cuidado con el reloj: Tienes hasta el 15 de Marzo

En cuanto las temperaturas suban y la savia se reactive, cerrar las heridas será costoso y debilitará al árbol justo cuando necesita brotar.

Después de tantos días de humedad, el olivar es especialmente vulnerable a enfermedades como repilo, que se agravan con suelos encharcados y ramas que tardan en secarse con la humedad ambiental de la mañana.

Por eso, los tratamientos deben:

  • Aplicarse con prontitud, justo cuando el terreno y el follaje lo permitan
  • Elegirse en función de las condiciones actuales, no del calendario habitual
  • Incluir medidas preventivas para plagas más activas después de lluvias

Además, la fertilización postcosecha (que muchos olivareros habían planeado para hacer durante las lluvias) debe ajustarse a la disponibilidad de agua y nutrientes tras tantos días de lluvia.

La realidad tras los temporales es que muchos agricultores están compitiendo contra el calendario: muchos días de trabajo acumulados y condiciones que cambian en cuestión de horas.

🌿

Y no olvides la hierba…

🌧️ Lluvia Extrema + ☀️ 1 Semana de Sol ⬇️ Explosión Vegetal

“Va a salir hierba hasta donde no pensamos que podía salir.”

Controlar Ahora: Gestiona las cubiertas en las próximas semanas mientras la hierba es pequeña.

🚜

Sufrir en Mayo: Si lo dejas, prepárate para un trabajo de desbroce masivo y costoso en primavera.

Andalucía ha vivido un tren de borrascas que ha superado los promedios históricos de lluvia y días de precipitación en la región. Estas condiciones han condicionado fuertemente la labor diaria en el campo, provocando:

  • Inundaciones de parcelas y caminos rurales
  • Retrasos en todas las labores agrícolas
  • Mayor presión de plagas y enfermedades
  • Exigencia de reorganizar toda la campaña

La clave para los olivareros andaluces este año no será solo trabajar duro, sino trabajar con cabeza. Recuperar la cosecha, estructurar correctamente la poda y aplicar tratamientos de forma estratégica puede marcar la diferencia entre una campaña mediocre y una aceptable, incluso después de borrascas históricas.

La carrera ya ha empezado. ¿Estás preparado?

Atentamente,

El equipo de aceitedeoliva.com

  1. COAG. (2026, 5 febrero). Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos. ↩︎

Sobre el autor