Aceite de orujo de oliva: ¿es bueno para consumo humano?
Juan Carlos Cantero Solís
29 diciembre, 2025 · 4 min de lectura
Sí, el aceite de orujo de oliva es apto para el consumo humano. Es un aceite seguro, regulado por la normativa europea y rico en ácido oleico, pero no es igual que el aceite de oliva virgen o virgen extra: no conserva sus polifenoles y su sabor es neutro. En este artículo te explicamos qué es exactamente, cómo se produce y si es saludable consumirlo.
¿Qué es el aceite de orujo de oliva?
El aceite de orujo de oliva es un aceite vegetal que se obtiene a partir del orujo, el subproducto sólido que queda tras la primera extracción del aceite de oliva. No procede directamente de la aceituna, como sí ocurre con el aceite de oliva virgen y el virgen extra. Si buscas sus datos técnicos, consulta la ficha técnica del aceite de oliva de orujo.
Según la normativa europea, se comercializa como una mezcla de aceite de orujo de oliva refinado y aceites de oliva vírgenes distintos del lampante.
¿Cómo se obtiene el aceite de orujo de oliva?
El aceite de orujo se obtiene del alpeorujo, la pasta de piel, hueso y restos de pulpa que queda tras la primera extracción del aceite. El proceso tiene tres pasos:
Extracción del aceite bruto
Se tratan los restos con disolventes autorizados (hexano) para recuperar el aceite residual. El resultado es aceite de orujo crudo, que todavía no es comestible.
Refinado
El aceite crudo pasa por la planta refinadora (neutralización, decoloración y desodorización) para eliminar impurezas, acidez, color, olor y restos de disolvente.
Mezcla con aceite de oliva virgen
Al aceite refinado se le añade aceite de oliva virgen para devolverle color y algo de sabor. El producto final es el aceite de orujo de oliva.
¿Es el aceite de orujo apto para consumo humano?
Sí, es totalmente apto y seguro para el consumo humano:
- Cumple los controles sanitarios de la Unión Europea.
- Está regulado por normas oficiales de calidad y denominación.
- Se comercializa con su propia denominación, distinta de la del virgen extra.
Garantía de seguridad europea
La seguridad de los alimentos en la Unión Europea se rige por el Reglamento (CE) n.º 178/2002, que también creó la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria). El aceite de orujo, como cualquier otro alimento, debe cumplir estos requisitos para poder venderse.
¿Por qué genera desconfianza?
El recelo no viene de una falta de seguridad, sino de una comparación injusta:
- Industrial frente a natural: se compara un aceite obtenido con un proceso industrial con el zumo natural de la aceituna. Que sea industrial no significa que sea tóxico.
- El uso de disolventes: el nombre asusta, pero el refinado posterior los elimina del producto final.
Entonces, ¿es saludable el aceite de orujo?
Sí, sobre todo si lo comparamos con los aceites de semillas o las grasas animales: es rico en ácido oleico y no contiene grasas trans. Pero no debemos confundirlo con el aceite de oliva virgen extra (AOVE). No son sustitutos, son complementarios.
Lo que ganas
Estabilidad con el calor
Resiste temperaturas muy altas sin degradarse, lo que lo hace idóneo para freír.
Rico en ácido oleico
Una grasa monoinsaturada, base de la dieta mediterránea.
Sin grasas trans
Una grasa limpia, libre de los compuestos de los ultraprocesados.
Lo que pierdes
Polifenoles y vitamina E
El refinado elimina la mayor parte de los antioxidantes naturales del virgen extra.
Aroma y sabor
Es un aceite neutro: no aporta matices a una ensalada ni a una tostada.
Origen natural
No es un zumo de aceituna, sino un aceite obtenido mediante un proceso industrial.
¿Cuáles son los inconvenientes de usar aceite de orujo de oliva?
- Confusión del consumidor: no ofrece las propiedades ni la calidad del aceite de oliva virgen extra.
- Pérdida de antioxidantes: el refinado elimina casi todos los polifenoles y compuestos beneficiosos presentes en el AOVE.
- Proceso industrial: se obtiene mediante disolventes y refinado, por lo que no es un zumo natural de aceituna.
- Sabor neutro: carece de aroma y matices, lo que lo hace poco adecuado para el consumo en crudo.
- Menor valor nutricional: aunque es estable y rico en ácido oleico, no aporta beneficios tan destacados para la salud como el virgen extra.
¿Qué pasa con el orujo que sobra?
Producir aceite de oliva genera mucho más residuo que aceite de orujo. El alpeorujo, la pasta húmeda que queda en la almazara, supone en torno al 80 % del peso de la aceituna molturada y tiene una humedad de entre el 55 % y el 70 %. Además, conserva como máximo un 2 % de aceite, que es justo el que se aprovecha para elaborar aceite de orujo.
El resto del alpeorujo también tiene salida: se utiliza como biomasa para generar energía y, cada vez más, como base de compost y fertilizantes orgánicos para el propio olivar. Por eso hoy se considera más un subproducto con valor que un simple residuo. Investigadores de la Universidad de Córdoba explican cómo funciona este proceso en este artículo sobre el compostaje del alperujo.
La opinión del experto
Hablando específicamente del aceite de orujo de oliva, su sabor neutro y su estabilidad térmica lo hacen funcional cuando vamos a llevar los alimentos a temperaturas muy altas. Por lo tanto, es recomendable su uso en frituras, teniendo en cuenta también que se utiliza en grandes cantidades y que su precio es más bajo que el de un AOVE.
